Javier Milei recibió en el Palacio de Gobierno al reconocido tenor italiano Andrea Bocelli, en un acto que marcó un cruce entre la política nacional y la música internacional. El presidente entregó al artista la condecoración de la Orden de Mayo, una de las distinciones más destacadas que otorga la Argentina, reconociendo “méritos excepcionales” en el plano cultural.
Durante el acto, Bocelli pronunció palabras de gratitud y afirmó sentirse “como si estuviera viviendo un sueño”. A continuación, se dirigió hacia un piano en el Salón Blanco de la sede gubernamental, donde interpretó el tango “Por una cabeza” y el clásico “Bésame mucho”, provocando un fuerte aplauso del auditorio presente.
La visita de Bocelli se enmarca en su gira por Argentina, que incluyó un recital en el Teatro Colón y una actuación junto a la joven artista argentina Nicki Nicole en el Hipódromo de San Isidro, donde interpretaron juntos “Vivo por ella”. El evento en Casa Rosada coronó una agenda cultural intensa alrededor del tenor.
El acto también constituye una señal política del Gobierno hacia el mundo de la cultura y las relaciones internacionales. Condecorar a un artista de la talla de Bocelli en la sede del Ejecutivo refuerza la idea de una diplomacia cultural y de acercamiento simbólico con Europa, en un momento en el que el Gobierno busca consolidar su imagen más allá de lo estrictamente económico o partidario.






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