Frente a la creciente demanda de alimentos y la necesidad de modelos productivos más eficaces, la Inteligencia Artificial se posiciona como un cambio decisivo en el sector.
La agricultura atraviesa un proceso de transformación impulsado por la creciente demanda de alimentos y la necesidad de mejorar la eficiencia productiva. En ese contexto, la Inteligencia Artificial se presenta como una herramienta clave para renovar prácticas y optimizar procesos en el sector.
Con ese objetivo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) estableció una alianza con distintos actores del ámbito tecnológico. La iniciativa busca desarrollar un modelo de agricultura conectada, basada en datos y con capacidad predictiva para mejorar la toma de decisiones.
El convenio presentado contempla la integración de sensores, satélites, algoritmos de aprendizaje automático y plataformas digitales. Estos sistemas permiten procesar y analizar en tiempo real grandes volúmenes de información vinculada al suelo, las condiciones climáticas y el funcionamiento de la maquinaria agrícola.






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