El ingreso de un frente frío moderó el calor en el inicio de enero, aunque los pronósticos estacionales anticipan temperaturas promedio superiores a las habituales durante los próximos meses en gran parte del país.

Después de cerrar diciembre con jornadas sofocantes y temperaturas extremas en gran parte del país, el inicio de enero trajo un respiro esperado. El ingreso de un frente frío modificó de manera abrupta las condiciones meteorológicas y permitió días más templados, especialmente en el centro del país. Sin embargo, los especialistas advierten que este descenso térmico será transitorio y que el verano 2026 tendrá, en promedio, valores superiores a los habituales.

En la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, el cambio se sintió con claridad: mínimas cercanas a los 15 °C y máximas que rondaron los 25 °C, acompañadas por cielos despejados y vientos del sur y sudoeste, con ráfagas que superaron los 50 km/h. Este escenario contrastó con el cierre de diciembre, marcado por calor persistente y noches con temperaturas elevadas.

Según las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, el alivio de los primeros días de enero no altera la tendencia general. El pronóstico trimestral para enero, febrero y marzo indica una alta probabilidad de que las temperaturas medias se ubiquen por encima de los valores normales en amplias regiones del país.

Por qué se producen estos cambios bruscos

Meteorólogos explican que el verano argentino se caracteriza por una marcada variabilidad. La alternancia entre irrupciones de aire frío, masas de aire tropical húmedo provenientes del norte y períodos de estabilidad genera contrastes térmicos muy notorios en lapsos cortos.

Desde el SMN señalaron que los informes estacionales no describen el tiempo día por día, sino que comparan promedios históricos con proyecciones climáticas. Un verano “más cálido de lo normal” no implica calor extremo constante, sino una mayor frecuencia de mínimas altas, máximas elevadas o menos jornadas atenuadas por lluvias y nubosidad.

Qué regiones sentirán más el calor

Las previsiones oficiales indican que Cuyo, La Pampa, Buenos Aires y el sur del Litoral tienen mayores probabilidades de registrar temperaturas promedio superiores a lo habitual. En el norte argentino, Córdoba, el oeste de Santa Fe y sectores de la Patagonia, los valores tenderían a ubicarse entre el promedio histórico y el límite superior normal.

En cuanto a las lluvias, se esperan precipitaciones normales en gran parte del país, con chances de registros superiores en el Noroeste Argentino y el sur patagónico. Especialistas aclaran que esto no descarta tormentas intensas y aisladas en otras regiones, típicas del verano.

Un fenómeno de escala global

Los meteorólogos también vinculan esta tendencia con un contexto climático más amplio. La salida progresiva del fenómeno de La Niña y la transición hacia un período neutral favorecen condiciones más cálidas, con menos tormentas generalizadas que ayuden a refrescar el ambiente. Además, se trata de un comportamiento que se repite a escala mundial, con temperaturas medias levemente superiores incluso en regiones donde actualmente es invierno.

Para la costa atlántica, se prevé que las brisas marinas sigan moderando el calor, aunque no se descartan picos térmicos elevados en días puntuales ni una temperatura del agua algo más alta de lo habitual.

Desde el SMN recomiendan seguir de cerca los pronósticos diarios y semanales, ya que las tendencias estacionales no contemplan eventos de corta duración como olas de calor, frentes fríos intensos o tormentas severas. El verano 2026, coinciden los especialistas, será mayormente más cálido que el promedio, con episodios de alivio temporario como el que marcó el inicio de enero.

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