Un productor ganadero logró revertir las consecuencias de las inclemencias climáticas mediante la aplicación de técnicas de pastoreo regenerativo en una de las zonas más áridas del país.
La historia de resiliencia de un criador de hacienda en el sur argentino se ha convertido en un ejemplo de cómo la ciencia aplicada puede transformar la realidad productiva regional. Trascendió que un productor ganadero paso duras sequias pero un sistema de pastoreo le cambio la vida en el desierto de la Patagonia, permitiéndole recuperar la vegetación autóctona y mejorar la rentabilidad de su establecimiento. El método aplicado consiste en el manejo rotativo intensivo, donde los animales se concentran en parcelas pequeñas por tiempos cortos, favoreciendo la regeneración natural de los pastizales y la infiltración de agua en el suelo compactado. Este enfoque, conocido como pastoreo holístico o regenerativo, ha permitido que el campo pase de ser un terreno erosionado a un ecosistema con mayor biodiversidad y capacidad de carga animal. Los especialistas en agrotecnología destacan que este tipo de innovaciones son fundamentales para enfrentar los desafíos del cambio climático en regiones donde la falta de precipitaciones es una constante. El productor manifestó que, a pesar de los años de crisis hídrica, su rodeo se mantiene con buen estado corporal y sin necesidad de suplementación externa costosa. Este caso ha despertado el interés de otros productores de la zona, quienes han comenzado a capacitarse en estas nuevas técnicas de manejo de recursos naturales. El informe técnico resalta que la clave reside en la observación constante de la planta y el suelo, ajustando los tiempos de descanso de la vegetación según la estación del año. La recuperación de la cobertura vegetal no solo beneficia a la ganadería, sino que también contribuye a la captura de carbono, posicionando al establecimiento como un modelo de producción sustentable. Se espera que estas prácticas se difundan masivamente para frenar el avance de la desertificación que afecta a miles de hectáreas en la estepa patagónica.





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