La Bonaerense MDA INTA Lola fue desarrollada como una alternativa de ciclo intermedio con buena adaptación, sanidad y versatilidad para distintos sistemas productivos.
En los sistemas productivos actuales, la incorporación de cultivos capaces de adaptarse a distintos escenarios se volvió un aspecto clave tanto para la actividad agrícola como ganadera. En ese contexto, la avena continúa consolidándose como una alternativa versátil dentro de los planteos forrajeros y de rotación.
Recientemente fue presentada una nueva variedad denominada Bonaerense MDA INTA Lola, desarrollada con el objetivo de ofrecer mayor flexibilidad de uso y buen comportamiento productivo. Se trata de una avena de ciclo intermedio que puede destinarse tanto a verdeo de invierno como a otros esquemas de aprovechamiento.
La nueva opción apunta a combinar rendimiento, adaptación y sanidad, características valoradas en establecimientos que requieren estabilidad frente a diferentes condiciones climáticas y productivas. Su perfil busca ampliar las posibilidades de uso de la avena dentro de sistemas mixtos y agrícolas.





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