Santa Fe fue sede de una jornada sobre buenas prácticas agrícolas donde se testearon diferentes tecnologías de aplicación de agroquímicos. Tras las pruebas realizadas con drones, aviones y máquinas terrestres, los organizadores lograron confirmar tres conceptos que contradicen creencias muy extendidas en la agricultura moderna.
El primero guarda relación directa con los volúmenes empleados en cada tratamiento. Contrario a lo que muchos productores practican, las demostraciones revelaron que alcanzar máximas calidades de aplicación es posible utilizando cantidades menores de producto por hectárea. Este hallazgo es particularmente relevante porque cuestiona la idea de que «más siempre es mejor».
La implicancia práctica de este descubrimiento es doble: por un lado, reduce significativamente los costos de producción al disminuir el gasto en insumos; por el otro, favorece un modelo agrícola más sustentable con menor presión química sobre los ecosistemas locales.
Durante la jornada se emplearon múltiples metodologías y equipos para llegar a estas conclusiones. La variedad de tecnologías aplicadas —desde sistemas aéreos hasta terrestres— permite proyectar que estos conceptos pueden adaptarse a las distintas realidades y posibilidades de los productores.
Los responsables de la jornada enfatizaron que los tres conceptos confirmados «desafían algunos de los paradigmas más instalados en las aplicaciones agrícolas», lo cual refleja que estos hallazgos representan una ruptura con prácticas tradicionales profundamente enraizadas. Iniciativas de este tipo resultan fundamentales para modernizar y optimizar el sector agrícola argentino, permitiendo que los productores adopten métodos más eficientes y responsables.
Imagen: Dibakar Roy / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo






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