Desde su origen como empresa ganadera familiar en San José de Feliciano, Abuelo Julio ha protagonizado una transformación profunda en su modelo productivo. La firma, que lleva varias décadas en manos de la misma familia, decidió hace poco más de tres años dar un giro estratégico que modificaría completamente su operatoria.

El cambio comenzó en 2020, cuando la empresa inició un proceso de integración de la cadena de valor ganadera. Hasta entonces, el foco principal estaba en la producción inicial: la cría de animales y el desarrollo de líneas genéticas mejoradas. Los primeros esfuerzos se concentraron en seleccionar y perfeccionar la genética vacuna del rodeo.

Sin embargo, la visión empresarial se expandió. La familia decidió incorporar progresivamente nuevas etapas del proceso: la recría, el engorde, y finalmente la comercialización de la carne elaborada. El establecimiento entrerriano comenzó así a funcionar como una unidad integrada que abarca agricultura, cría, genética, recría y venta final de productos.

Esta estrategia de integración vertical le otorgó a Abuelo Julio un diferencial competitivo importante. Al controlar todas las fases, la empresa aseguró calidad consistente y pudo acceder directamente a mercados internacionales, eliminando intermediarios innecesarios.

Hoy, representados por la cuarta generación de productores, Abuelo Julio comercializa sus productos cárnicos hacia diversos destinos en el mundo. La apuesta inicial por mejorar genética se transformó en una estrategia exportadora integral que posiciona a esta empresa entrerriana en el mercado global de proteína animal.

Imagen: Juan Villarreal / Pexels – Con informacion de Bichos de Campo

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