Los elevados rindes de la última campaña dejaron semillas con menor nivel de proteína y pérdida de vigor, factores que podrían afectar la implantación del próximo cultivo. Expertos remarcan la importancia de realizar tratamientos adecuados antes de la siembra.
La última campaña de trigo registró rendimientos récord, aunque técnicos y productores comenzaron a advertir sobre una posible disminución en la calidad fisiológica de las semillas obtenidas.
En distintos lotes se detectaron niveles de proteína y gluten inferiores a los parámetros habituales. Esta situación fue asociada por especialistas al fenómeno conocido como “semillas flacas”.
Según explicaron los expertos, el aumento de la producción sin un acompañamiento adecuado de fertilización, especialmente nitrogenada, puede provocar una dilución del contenido proteico y afectar las características de la semilla para la próxima siembra.





Deja un comentario